Ático con alma en finca histórica de 1850 en el centro de Palma.
Una vivienda única que combina el encanto de la arquitectura tradicional con el confort de espacios amplios y luminosos.
Sus 117 m² ofrecen tres habitaciones, un baño y una distribución con carácter propio, donde cada rincón transmite autenticidad.
La terraza de 10 m², con salida desde la cocina, se convierte en un pequeño oasis privado para disfrutar del aire libre en pleno centro.
La orientación norte-sur garantiza ventilación cruzada y luz natural durante todo el día, haciendo la vivienda especialmente agradable.
Situado en una finca tranquila, con solo dos vecinos por planta, este ático es ideal para quienes buscan exclusividad, historia y estilo de vida urbano en Palma.